La muerte programada de Pam Reynolds
La Experiencia Cercana a la Muerte de Pam Raynlods es una de las mejor documentadas de la historia. Lo que vió y escuchó durante su "muerte" desafía las leyes de la ciencia.
¿Qué le sucedía a Pam Reynolds?
Pam Reynolds era una ama de casa de Atlanta (Estados Unidos), con gran talento para la música, que, hasta los 35 años, había llevado una vida apacible al cuidado de sus hijos. Un día comenzó a experimentar mareos, perdidas de equilibrio y dificultades para hablar. El diagnóstico fue desolador. Tenía una aneurisma gigante en la arteria basilar. Su ubicación, en la base del tronco encefálico, convertía la intervención quirúrgica en prácticamente una sentencia de muerte, con una posibillidad de daño cerebral cercano al 100%. Sin embargo, el aneurisma amenazaba con reventar en cualquier momento. Con esta pronóstico, decidió acudir al Dr. Robert Spetzler, un cirujano de Fenix especializado en neurología, quien le propuso una solución cuyas probabiliades de éxito eran práctictamente remotas.
¿En que consistía el procedimiento?
Se decidió emplear una técnica denominada Parada Circulatoria Hipotérmica. La técnica consistía en "matar" clínicamente a la paciente. En primer lugar redujeron su temperatura a los 15.5 ºC. Después detuvieron su corazón por completo y bombearon toda la sangre de su cabeza para que el aneurisma perdiera presión y pudiera ser operado. Durante la operación, su encefalograma estuvo plano. No había ondas cerebrales, ni flujo sanguineo al cerebro, ni respiración alguna. Como parte del proceso, se obstaculizó el pabellón auditivo a través de tapones de silicona, mientras un transductor que emtía chasquidos a 100 decibelios conseguiá medír los potenciales del tronco encefálico. Esto permitió conocer si algún sonido llegaba a su cerebro. El registro fue cero durante todo el proceso
¿Que le sucedió a PAM durante la operación?
Durante el tiempo que estuvo clinicamente muerta, explicó como sintió que escapaba por la parte superior de su cabeza.
Entonces comenzó a describir detalles que era imposible que pudiese conocer.
Describió las herramentas que los cirujanos estuvieron usando durante el procedimiento (el bisturí neumático) con una precisión asombrosa. Relató con detalle como abrían su craneo. Narró la conversación de la cirujana, que en un determinado momento expresó "Tenemos un problema, sus arterias son demasiado pequeñas", frase confirmada posteriormente a través de los registros. Mencióno incluso la música que sonaba en algún momento de la operación.
Todo lo narraba desde una perspectiva imposible, como si estuviese sobre el hombro del cirujano. Lo narraba desde un estado de conciencia expandida. "No era una alucinación, yo estaba allí, mirando mi propio cuerpo como si fuera una cáscara vacía"
Es común, en muchas experiencias parecidas, que el testigo narre observarse desde una posición cenital, observando su propio cuerpo.
El regreso a la vida
Lo que narra Pam después es común al resto de ECM's. Se vió inmersa en un tunel de luz del que no quería volver. Lo que observaba más abajo eran un objeto muerto y desagradable. Una presencia, que identificó como su abuelo, le empujó de nuevo hasta su cuerpo. El despertar, que coincidía con las desgargas eléctricas que los médicos realizaban, lo sintío como una inmersión en una piscina de agua helada. Había vuelto a la vida, una vida que ya nunca más volvíó a ser la misma.
Pam fallecío 20 años despues de una insuficiencia cardíaca. Hasta el momento de su partida fue una firme defensora de que la muerte no era realmente el final.
El cirujano que la operó, completamente escéptico, manifesó años después "No creo que la conciencia sea algo que podamos medir simplemente con un EEG. Lo que Pam experimentó desafía nuestra definición biológica de la muerte"
Posibles explicaciones
Los más excepticos defienden que todo lo que narra pudo suceder durante su sedación. Interpretan la descripción de las herramientas en base al sonido que pudo percibir, aún incluso estándo con los pabellones auditivos bloqueados y con impulsos intermitentes llegando a su cerebro. Pudo oir la herramienta e imaginarla. Piensan que, a pesar de tener el oido bloqueado, el sonido pudo transmitirse por vibración a través de su craneo. Se defiende que buena parte de lo que experimentó pudo deberser a una interpretación que realizó su cerebro en base a los estímulos que le llegaban durante hacía efecto la anestesia.
Lo que la ciencia no puede explicar
El caso es excepcional, debido a las circunstancias en las que se produjo, con un control médico total, que certificaban cada variable. Pam no estuvo aparentemente muerta. Estuvo realmente muerta. La descripción que hace de lo que sucedía durante su operación no puede entenderse como una alucinación. Da detalles concisos, hace una narración lógica y extremadamente precisa de lo que sucedía, y describe sonidos y conversaciones, cuando ningún sonido llegó realmente a su cerebro. Su narrativa constrasta con una alucinación, que suele ser confusa y errática.